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PASEO A VALLES DE
MELIPÌLLA EL
24 DE
AGOSTO DE 2008
De acuerdo a lo
acordado el grupo pavimento se reunió en VILOLA a partir de las 10.30.
Quien habla arribo como a las 10.45 AM encontrándose ya en el lugar
gran cantidad de cualtaqueros, como Paco, Wiro, Leito, Camarón, Pin
Pon, Topo, Coca y Sra., Brujo, Ojitos, Ramón Y Sra., Henry,
etc., etc. Procedimos a repartir los cafecitos prometidos y compartir
una charla muy amena con risotadas por doquier. Pasadas la 11.15, se
toco la diana para partir al encuentro del lugar de destino. Coca y
Sra. nos acompañaron en el auto y tuvimos oportunidad de departir
durante el viaje. Nos toco un día
de miedo, con sol radiante y hasta calorcito. Tomamos la ruta Del Sol
e hicimos las consabidas paradas post peaje pa'que el Wiro se fume su
pucho. En la Copec a mitad de camino se nos unió Chechi y Rossy en
otro auto y seguimos en caravana a nuestro destino.
Poco antes de llegar a
San Antonio tomamos el desvío hacia Algarrobo y a poco andar tomamos
el desvío hacia Lo Abarca, punto de destino en el restaurant El Sauce.
No fue esta la excepción, y se llego con el diente largo.
Afortunadamente los platitos aquietaron los ánimos de muchos buenos
comensales. Todos los platos venían con barandas y poco menos que en
azafates. El Wiro se puso con medio kilo de Ácido de Hidrocolico
pa'ayudar a la digestión de todos los platos "light". Minutos antes de
que estos fueran puestos a nuestra disposición, hizo su arribo el
grupo "tierrero", quienes fueron recibidos con fanfarria y les
dedicamos un brindis por su arribo sin novedades. Cacho llego con las
botas "haciendo agüita" y Peineta llego hasta chascón. Después de un
reponedor almuerzo de "dieta", fuimos a San Sebastián por
reabastecimiento de combustible y emprendimos regreso a la capital,
separándonos nuevamente de los tierreros que tomaron rutas diferentes.
Por el interior llegamos al cruce del camino Algarrobo-Casablanca y
viramos al Norte rumbo a la ruta 68, donde finalmente arribamos como a
las 18 hrs. a la Copec de Costanera Norte, ultimo lugar programado
para compartir un cafecito, reírnos de los pormenores del día, que
nunca faltan y congratularnos mutuamente del grupo que formamos. Ya en
las postrimerías de la tarde, sabiendo donde nos encontrábamos,
apareció en su bólido "turbo" mi hijo Javier para compartir unos
minutos antes de internarnos en la capital con destino a nuestros
respectivos hogares. De motos se hablo hasta por los codos, de comida
hasta quedar chatos y de ganas de un próximo paseo ya se rumoreaba.
Camarón "enrosco" el acelerador se su moto pa'que no lo pasara la Leo,
Paco levantando el pavimento ( debería rebautizarse como Paco
Beep-Beep )..etc, etc.....
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